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8 Derechos del Consumidor

5 de enero de 2008

ALERTA:
Juguetes tóxicos siguen llegando a niños y niñas en todo el mundo

Cuando a mediados de 2007 Mattel debió retirar alrededor de 21 millones de juguetes de todas las regiones del mundo, debido a fallas de diseño y al alto nivel de plomo en las pinturas utilizadas, muchos pensaron que, por lo mismo, el escándalo podría potenciar una mayor responsabilidad social de las compañías hacia los consumidores, especialmente en relación a la población infantil.

La vasta amenaza de daño, hizo que Mattel obtuviera unos de los premios a los peores productos del año, un galardón que Consumers International otorgó en octubre de 2007 en el seno de su décimo octavo congreso mundial desarrollado en Sidney.

Pero lo que ha venido después sugiere que la responsabilidad social aún es una meta lejos de alcanzar por muchas compañías. Y que ni los escándalos, ni el temor de pérdida de prestigio de la marca, ha mejorado los estándares de fabricación y/o los controles de importación de productos dirigidos al público infantil.

Al acercarse la Navidad, en distintos lugares del mundo surgieron casos de juguetes tóxicos y peligrosos, justo en una fecha en que millones de niños y niñas esperaban recibirlos como regalos.

La actividad de muchas asociaciones de consumidores integrantes de Consumers International, mitigó o impidió el daño, mientras en otros casos sirvió para mejorar propuestas de reglamentos y controles. Pero vea cómo están las cosas.

¿Qué pasó justo antes de Navidad?

El 14 de diciembre, nueve muñecos de felpa de Mickey y Minnie de las jugueterías Disney Store, fueron incluidos en la red de alerta europea. El problema fueron los pequeños botones de ambas figuras, los que podían desprenderse con el consiguiente riesgo de asfixia para los niños pequeños que se los metieran en la boca (“se despegan bajo una presión de 90 Newton / 9 kilos”, según informó Bruselas).

El 17 de diciembre, la cadena Picwic, con tiendas en todo el norte de Francia, advirtió a los consumidores que 21 de sus productos debían ser devueltos a los almacenes de la cadena, 15 de ellos por contener ftalatos, un producto químico que se produce al fabricar el plástico y que puede tener efectos cancerígenos y tóxicos, prohibidos por un decreto publicado en el Diario Oficial a principios de noviembre. Entre los otros juguetes, algunos contenían pintura con plomo, cadmio, o sustancias aromáticas prohibidas. La sociedad indicó que la mayoría de estos productos procedían de Asia. (Ver la lista de juguetes tóxicos: France Info).

El 21 de diciembre, la Organización de Consumidores y Usuarios de Chile (Odecu) dio a conocer un estudio que reveló que 8 de 13 juguetes testeados contenían altos índices de plomo, dos de ellos considerados peligrosos, como la Muñeca Ángel (con pelo azul), y el Avión JeyJey. El estudio fue realizado por el Instituto de Investigación y Ensayo de Materiales (Idiem) de la Universidad de Chile.

Casi al mismo tiempo, la Secretaría Regional Ministerial de Salud de Chile retiró del mercado un juguete importado por contener el doble de plomo de lo que autoriza la norma chilena, que es 0,7 microgramo, lo que fue comprobado por el Instituto de Salud Pública (ISP). Se trata de un camión a tracción llamado Rally Vehicle, proveniente de Asia, importado por una distribuidora de Santiago.

En Perú, a fines de octubre, la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa )había alertado sobre los automóviles de juguete de marca Toys, de procedencia china. El laboratorio de la Digesa halló 1.175 miligramos por kilogramo (mg/kg) de plomo en la pintura verde utilizada para cubrir un jeep militar de esa marca. Es decir, este juguete contenía 13 veces más plomo que el límite permisible de 90 mg/kg, establecido en la norma técnica EN-71-3 de migración de metales adoptada por Perú.

En ese mismo mes varios países se pusieron sobre alerta luego que Eveready Battery Co. y la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de EE.UU.(U.S. Consumer Product Safety Comisión, CPSC), anunciaron un retiro voluntario del medallón luminoso Piratas del Caribe por contener excesivos niveles de plomo en su pintura. El medallón procedente de China, se vendía desde el año 2006 en Estados Unidos. En Perú alcanzaron a venderse 1.056 unidades de ese medallón, de acuerdo a la misma empresa.

Lo más grave: Aqua Dots o Bindeez

Pero la mayor irresponsabilidad hacia niños y niñas en esta área con toda seguridad fue la de Spin Master Toys, que a comienzos de noviembre de 2007 tuvo que retirar del mercado de Estados Unidos más de 4 millones de unidades del juguete Aqua Dots también llamado Bindeez, luego que varios niños quedaron en estado de coma por jugar con él.

La Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de EE.UU.(U.S. Consumer Product Safety Comisión, CPSC), anunció el retiro de ese juguete basada en “dos informes de niños que se han tragado los Aqua Dots. Un niño de 20 meses se tragó varias docenas de bolitas. El niño se mareo y vomitó varias veces antes de entrar en una coma por un periodo de tiempo. El niño fue hospitalizado y desde entonces se ha recuperado completamente. Otro niño también vomitó y entró en una coma y estuvo hospitalizado por cinco días”, dijo la CPSC.

En Australia y Nueva Zelanda fueron hospitalizados 6 niños tras quedar inconscientes al ingerir las bolitas que trae ese juego.

Un bebé de 18 meses ingresó en un hospital de Newcastle, al norte de Sidney, tras ingerir las bolitas del juguete, en las que se hallaron restos de la droga GHB, o éxtasis líquido, informó la prensa local.

Cerca de 1 millón de juguetes se retiraron de las jugueterías neozelandesas.

Las pruebas habrían demostrado que el juguete contiene un químico relacionado con la droga GHB, que a veces se mezcla en bebidas para adormecer a quienes las beben e inducir una violación. “Las pruebas mostraron que se trataba de un químico industrial conocido como 1,4 butanediol, que se tranforma en la temida GHB cuando se traga”, informó BBC Mundo el 10 de noviembre.

El producto, fabricado en China según dice la empresa en su sitio web, tiene una etiqueta que indica que es para niños de 4 años o mayores.

Lo peor es que no se sabe en qué otros países está ese juguete. El 9 de noviembre en España, el Instituto Nacional de Consumo y la empresa italiana Giochi Preziosi acordaron paralizar la venta de cinco modelos del juguete Bindeez, que esta firma comercializaba en este país desde abril, por su posible toxicidad, luego de los casos conocidos en Australia y EE.UU.

En Perú, la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec), señaló que como Aqua Dots se comercializa hace dos años en todo el mundo era posible que el producto hubiera ingresado al país. Por ello, llamó a los importadores a revisar cuidadosamente sus artículos y a retener la distribución de este juguete en el mercado.

Las recomendaciones

Las organizaciones de consumidores miembros de CI, han respondido de diversas formas a este desafío; algunas de ellas realizando análisis de juguetes, como Odecu en Chile, otras denunciando su presencia en el mercado, informando a los consumidores y presionando a las autoridades correspondientes para erradicarlos, como es el caso de Facua en España y Aspec en Perú.

Prácticamente todas han publicado instrucciones que orientan a los consumidores en la compra de juguetes del mercado (Consumers Union en Estados Unidos, Sernac en Chile, Cecu en España, Aspec en Perú, por ejemplo). Y otras, como el Instituto Brasileño de Defensa del Consumidor, crearon sitios web especialmente dedicados a informar a los consumidores sobre los productos inseguros, los juguetes entre ellos.

El Poder del Consumidor (EPC), organización mexicana de consumidores, hizo un llamado a no adquirir productos elaborados con plástico que los niños puedan llevarse a la boca y aquellos que no contengan la leyenda libre de ftalatos. Esta sustancia, que como ya se vio, se desprende y es cancerígena.

EPC, también agrega en la lista de juguetes peligrosos, a los aquellos vinculados a personajes. “Los niños están sometidos a agresivas campañas de publicidad que tienen como eje central los personajes creados en las películas de éxito del momento y en las series televisivas de moda”, ha señalado Alejandro Calvillo, presidente de la organización.

“Estos personajes son otorgados en licencias multimillonarias a grandes empresas fabricantes de juguetes, al mismo tiempo que se venden licencias para que estos mismos personajes aparezcan en la publicidad y empaques de comida chatarra”.

De esta manera, el personaje se convierte “en la motivación central para la compra de un juguete o la demanda de un alimento o bebida que nada bueno traerá a la salud de la o el niño”.

Actualmente, los productores de películas infantiles de éxito obtienen mayores beneficios económicos por la venta de licencias para juguetes y comida chatarra que por lo que entra en taquilla, según EPC. Enganchar al niño con el personaje es engancharlo con una larga lista de productos: es entregarlo a las garras de la publicidad, agregó la organización mexicana.

A raíz del caso del juguete Aqua Dots, Consumers Union, la mayor organización de consumidores de EE.UU, y miembro de Consumers International, propuso una serie de medidas, muchas de las cuales bien podrían ser compartidas por los países afectados por el ingreso de juguetes tóxicos.

Éstas son: certificación independiente; mayor inspección; facultades reales de la agencia que corresponda para hacer cumplir las leyes; mayor responsabilidad por parte del minorista; autoridad de la agencia correspondiente para retirar productos del mercado, Y dos factores primordiales:

Mayor difusión pública. La población tiene derecho a saber acerca de cualquier informe de productos inseguros en el mercado. Se debería requerir a todas las agencias gubernamentales revelar públicamente la información sobre cualquier investigación e informe de seguridad de acontecimientos adversos.

Información del país de origen. Los consumidores tienen derecho a saber de dónde vienen los productos y alimentos que consumen, incluidos sus componentes.

Es un hecho que el poder de las empresas ha crecido frente a la pérdida de capacidad y agilidad del Estado en la fiscalización de productos y servicios. Es urgente prevenir y enfrentar el daño que esto puede provocar en vastas poblaciones de diversos lugares del mundo, en particular en aquellos sectores más vulnerables y desinformados. (Marcela Ortiz, Comunicaciones CI-Santiago).



 

 

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